La caída del precio del petróleo golpea a América Latina

La caída del precio del petróleo golpea a América Latina

abril 23, 2020 Desactivado Por La Opinión de

La crisis sanitaria ya ha saltado a la esfera económica. Junto con el incremento del desempleo, la caída de la producción y la deuda de los Estados, en las últimas horas nos hemos hecho eco de otra noticia: la caída del precio del crudo. El pasado lunes se produjo un desplome histórico en el valor a futuro del petróleo estadounidense, llegando a cotizar en negativo.

Hacía treinta años, desde la Guerra del Golfo en 1991, que no se producía una desestabilización tan acusada en los precios del crudo. La razón para explicar este drástico desplome es la reducción en la demanda energética por el coronavirus. Con más de 3,000 millones de personas confinadas en sus hogares y muchas industrias cerradas o a bajo rendimiento, es prácticamente imposible absorber la oferta de crudo.

Esta situación, que tiene un alcance mundial por su impacto en el crecimiento global y las repercusiones asociadas a la recesión de la que vendrá acompañada, castiga a una América Latina que no ha logrado recuperarse todavía de la crisis de las materias primas desatada ya hace más de un lustro. El hecho de que dentro de sus fronteras se encuentren países productores de petróleo pone en peligro una importante fuente de ingresos.

Venezuela, Colombia y Ecuador serán los principales afectados de la región, ya que sus ingresos fiscales dependen directamente del valor de sus exportaciones de petróleo. Por otra parte, Brasil y Argentina, aun siendo productores de petróleo, podrán amortiguar mejor el golpe ya que tienen economías más diversificadas y sus ingresos fiscales no dependen directamente del crudo. La otra cara de la moneda son el resto de países latinoamericanos, que siendo importadores de petróleo, se verán beneficiados por la caída de los precios.

Para México, el actual escenario es crítico. El petróleo mexicano cotizó el lunes a -2.37 dólares por barril y Pemex se ha visto duramente afectada, profundizando aún más la crisis en la que ya se veía sumida antes de la epidemia de coronavirus. Tanto es así que ya se prepara para cerrar su producción en campos nuevos. El Presidente, no obstante, ha tratado de tranquilizar a la población, señalando que el país cuenta con recursos suficientes y anunciando una política austera que les permita conservar fondos.

En términos generales, la caída del precio del petróleo ya ha reducido las expectativas de crecimiento económico y va a aumentar el déficit fiscal. Esto, unido al impacto de la pandemia en otras esferas de la economía, augura un escenario muy pesimista para la región. Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el PIB caerá un 5.3% en 2020, aumentando un 4.4% la tasa de pobreza y un 2.5% la incidencia de la carestía máxima. En total, aproximadamente 29 millones de latinoamericanos se verán arrastrados por la pobreza.

Tras la crisis sanitaria, América Latina será aún más vulnerable de lo que era, sumiéndose en la peor crisis económica de su historia. Por ello, los diferentes países de la región ya están comenzando a anunciar paquetes de reactivación económica. Sin embargo, la Cepal considera que los esfuerzos proyectados no serán suficientes para contrarrestar el panorama que se avecina. Parece que la región tendrá que tocar de nuevo a la puerta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, demandando acceso a crédito y un eventual alivio o condonación de la deuda. Como dice la sabiduría popular, las desgracias nunca vienen solas.

Mélany Barragán
Twitter: @MelanyBarragan7


Fotografía: Life Of Pix / pexels.com

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