Clases virtuales y COVID-19: un “ganar-ganar”

Clases virtuales y COVID-19: un “ganar-ganar”

agosto 26, 2020 Desactivado Por La Opinión de

Desde marzo pasado, cuando comenzó la pandemia en México, a mí me tocó lidiar abruptamente con la “adaptabilidad tecnológica”. Para los que conocemos al ITAM, institución para la que orgullosamente he colaborado como profesor por más de cuatro años, sabemos que, hasta este 2020, su oferta educativa y lo que la distinguía de otras universidades era que se caracterizaba, principalmente, por sus atractivas clases presenciales, hasta que el COVID-19 vino a cambiarlo todo.

Recuerdo que la mayoría de los profesores nos encontrábamos confundidos, desorientados, pero sobre todo temerosos: ¿qué era ‘Teams’, para empezar? ¿Cómo se usaba? ¿Cómo se prendía la cámara? ¿Mi computadora tenía micrófono? ¿A poco existía ‘Zoom’? ¿Cómo iba a lograr un profesor de matemáticas o estadística dar sus clases y explicar con claridad sus integrales y fórmulas, a diferencia de otros que la teníamos más “fácil”, como redacción o filosofía? ¿Cómo se iba a garantizar la calidad a distancia? ¿Cómo se iba a adaptar un profesor de más de 70 años, acostumbrado al pizarrón y al gis, frente a los profesores “millennials” acostumbrados a la pantalla y al PowerPoint?

A mediados de marzo comenzamos las primeras clases en línea, con el terror interno de que la tecnología fallara o que no supiéramos cómo usarla, porque, al final de cuentas: ¿quién nos iba a poder auxiliar? Curiosamente, fueron los propios alumnos quienes nos orientaron. Recuerdo que nos escribían por chat cosas como “ya no se escucha bien, profesor”, “se está congelando su pantalla”, “si no le funciona Teams, intentemos en Zoom”, “creo que tiene apagado el micrófono”. Todos esos detallitos, que parecieran nimios, nos ayudaron a todas y a todos a que las clases en línea fueran mejorando cada día, y el pánico virtual fue desapareciendo, a pequeñas dosis de confianza, autocapacitación y mucha paciencia.

Me di cuenta que llevar a cabo con éxito clases a distancia se convirtió en un trabajo de equipo: el profesor daba su conocimiento, pero a la vez recibía la asesoría técnica de los alumnos. Al final, se convirtió en una situación “ganar-ganar”. Terminó ese semestre con todo y confinamiento, con todo y contratiempos de wifi, con todo y malas jugarretas de los dispositivos para las videollamadas, con todo y sin perder la calidad educativa y la excelencia académica.

Curiosamente, ese semestre, todo el personal docente, en general, recibió las calificaciones más altas en toda la historia de la institución por parte del alumnado. Eso sólo quiso decir que, a pesar de las nuevas normalidades, logramos salir airosos, todos, absolutamente todos: los estudiantes, las autoridades académicas y el personal docente de diversas generaciones.

La capacidad del ser humano para adaptarse a condiciones sumamente adversas es impresionante. Ahora que inicia el ciclo escolar a nivel básico e intermedio en México no me cabe duda que ocurrirá lo mismo. Somos muy afortunados de ser trabajadores de la educación que sólo necesitan un dispositivo electrónico para trabajar, a diferencia de tantos millones de niños, jóvenes y adultos que no podrán tener esa oportunidad… Ahora, quizá, podrán avecinarse otras pandemias, otros desafíos para la salud global, pero estoy seguro que la próxima vez estaremos más que preparados.

Bernardo Ramírez López
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Imagen: itam.mx

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